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martes, 13 de febrero de 2018

Ámphiter: Dios del Tiempo.

Amphiteresenkaaliel, Dragón del Tiempo.

Ámphiter resulta de la simplificación de Amphiteresenkaaliel, ancestral dragón del tiempo y la inmortalidad. Cuentan que sus escamas eran de color blanco opalino salpicado de oropel, y que portaba una enorme piedra de luna en la frente. Las versiones difieren mucho en cuanto a su aspecto dracónico. No obstante, muchas leyendas populares de distintas razas coinciden en las historias del llamado Peregrino Blanco, un viejo caminante que esporádicamente apareció en diferentes puntos de Gielver, vaticinando enormes catástrofes y buscando advertir de las futuras desgracias. Éstas coincidencias también parecen asumir que Ámphiter siempre se expresaba en forma de acertijos y pistas que sus "elegidos" debían resolver.

lunes, 12 de febrero de 2018

Solder: Diosa de la Muerte.

Solder, Dragona de la Muerte.

Solder proviene de la simplificación de Solderveginnasander, dragona de la muerte, la oscuridad y la pestilencia. Aunque la cultura general le ha atribuido un género femenino como deidad, la realidad es que siempre ha reflejado un carácter andrógino y ambivalente en su representación antropomórfica. No obstante, todo el mundo coincide en que su forma original era la de una dragona negra, con la piel cubierta de brea en vez de escamas, cuyo aliento podrido era venenoso y cuya sangre ácida era capaz de fundir hasta el externum. Solder es, a día de hoy, una diosa olvidada, de la que se habla con temor y en voz baja. En sus días de gloria, su mera mención provocaba el pánico y hacía temblar de horror hasta al más dispuesto. Era el fantasma de la noche, que traía la oscuridad a los hogares y las pesadillas a su ensueño; que susurraba en sus mentes e infectaba sus cuerpos.

Gihaial: Dios del Viento.

Giahamervehaial, Dios Elemental del Viento y la Tormenta.
Gihaial resulta de la reducción del nombre Giahamervehaial, dragón del viento, el cielo y la tormenta. Los viejos escritos coortalianos se refieren a él como una gran sierpe de seis ojos y escamas doradas, en cuya frente se reflejaba el brillo de un topacio amarillo; y cuyas alas ensombrecían naciones al sobrevolar la tierra. Gihaial es la deidad que menos se ha dejado ver ante las razas de Gielver, así que los relatos sobre su apariencia o las formas que suele adoptar varían de una cultura a otra. Todas coinciden, sin embargo, en que a menudo se presentaba en forma de aves parlantes. La mayor representación que tiene este dios es como padre de las tormentas, así que sin duda los rayos y truenos son su firma personal. De hecho, las piedras relámpago surgen del impacto de los rayos sobre la tierra, quedando la energía de éstos atrapada en algunas formaciones rocosas.

Vihalla: Madre de la Tierra

Vianhaldragarian, Madre Elemental de la Tierra.

Vihalla constituye el diminutivo de Vianhaldragarian, dragona de la tierra y madre de la naturaleza. Los faéricos se refieren a ella como La Madre. Es, probablemente, la dragona mejor representada de los seis, debido a que siempre ha mantenido una estrecha relación con los pueblos faéricos de Gielver, con la excepción de los Nuberu. De estatura colosal y de escamas de colores cambiantes, dependiendo de dónde se encontrara o de qué aspecto adoptase; son comunes los testimonios que afirman que sobre su espalda se extendían inabarcables bosques, que de sus cuernos caían cascadas y sobre su frente brillaba una hermosa gema de olivino. Los Sidhe, de hecho, consideran que su diosa dormita bajo la Isla Fluvial, y que los montes Eldar son parte de su cuerpo, que sobresale de la tierra. Son, precisamente, los árboles que crecen en estos bosques los que producen ambaráspid, considerada la petrificación de la sangre de Vihalla, convertida en savia por estos árboles. Tanto en la magia como en la sanación, su valor fertilizante y curativo son harto conocidos. También se rumorea que es, en realidad, la fuente de la juventud eterna de los propios Sidhe.

Tharthreiz: Dios del Fuego

Tharartheresteitz, Dragón Elemental del Fuego.

Tharthreiz resulta de la simplificación de Tharartheresteitz, dragón del fuego y el magma. En los pergaminos antiguos se le dibujaba con las escamas negras y pétreas, entre las cuales se podía ver brillar su incandescente corazón. Se decía que portaba un gigantesco granate en la frente y que su sangre era magma volcánico, la cual a día de hoy expulsa por las cadenas de volcanes que pueblan su espalda mientras permanece dormido. Precisamente por esa leyenda se le atribuye el origen de la magmasangre, otra de las fuentes de poder mágico más extendido por todo Gielver, especialmente por los pueblos enanos. Tal vez por ello el pueblo enano lo adora como su dios principal, y aseguran que esta deidad fue la que esculpió a los primeros enanos con fuego y roca primigenia de las montañas. Dado el secretismo que los enanos mantienen en torno a su propia historia, es difícil decir si es cierto o no. Pero, desde luego, los enanos están soberanamente convencidos de ello. 

domingo, 11 de febrero de 2018

Dratherna: Diosa del Agua

Drantaialeltherna, Dragona Elemental del Agua y el Hielo.

Dratherna resulta de la simplificación de Drantaialeltherna, ancestral dragona del agua, el hielo y el mar. Cuentan que sus escamas eran de un intenso azul marino y que portaba una piedra de cobalto en la frente. Su cuerpo era al mismo tiempo agua y hielo. Adoptó multitud de formas durante su existencia, y se sabe que siempre fue amiga y simpatizante del pueblo faérico Nuberu. Su sangre en contacto con el agua crea el famoso dracohielo, tan frío que hace falta una extremada temperatura para fundirlo y una de las fuentes de energía mágica más importantes para los magos del Imperio.